








¡Mira qué chulo este caballete para los peques!

Es el Crayola Qwikflip, que tiene dos caras: una es una pizarra magnética de borrado en seco (viene con rotuladores) y la otra es una pizarra tradicional de tiza.

Lo bueno es que la pizarra gira 360 grados, así que pueden cambiar de una a otra fácilmente.
Es bastante grande, así que tienen mucho espacio para dibujar, pintar y dejar volar su imaginación.
Además, trae una bandejita debajo para guardar los rotuladores, las tizas y demás.

Mide 40 pulgadas de alto, pero se pliega sin problema para guardarlo cuando no lo usen.
Ojo, hay que montarlo, así que mejor que lo hagas un adulto.
En la caja vienen un montón de accesorios: 77 letras y números magnéticos, tizas de colores y un borrador.

Es perfecto para que los niños se diviertan y desarrollen su lado creativo en casa.
Ideal para regalar en cumpleaños o por Navidad.